Un terremoto de magnitud 6,9 sacudió este martes 13 de octubre el océano Atlántico, según el reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El movimiento tuvo una profundidad de 10 kilómetros y se registró en la zona de la dorsal mesoatlántica.
El sismo ocurrió a las 12:23 UTC, equivalente a las 14:23 horas en España peninsular, y tuvo su epicentro en una zona alejada de grandes centros poblados.
El movimiento de magnitud 6,9 estuvo precedido horas antes por otro terremoto de magnitud 6,7, registrado también en la dorsal mesoatlántica, a una profundidad de 10 kilómetros.
¿DÓNDE OCURRIÓ EL TERREMOTO DE 6,9?
El epicentro se localizó en la dorsal mesoatlántica, una enorme cadena montañosa submarina que atraviesa el océano Atlántico de norte a sur y que constituye una zona donde las placas tectónicas se separan.
El USGS identifica esta región como uno de los ejemplos más conocidos de un límite divergente de placas tectónicas.
La ubicación del terremoto se encuentra lejos de las principales zonas habitadas, por lo que el impacto directo sobre población e infraestructuras es considerablemente menor que el de un sismo de similar magnitud ocurrido bajo una zona urbana.
DOS GRANDES MOVIMIENTOS EN LA MISMA JORNADA
La actividad sísmica comenzó durante la madrugada con un terremoto de magnitud 6,7, registrado a las 05:44 UTC, también en la dorsal mesoatlántica y a 10 kilómetros de profundidad.
Horas después se produjo el movimiento de magnitud 6,9. El USGS mantiene ambos eventos dentro de sus registros de terremotos significativos recientes.
La sucesión de ambos movimientos ha llamado la atención por su magnitud y por haberse producido en la misma zona del Atlántico.
¿HAY ALERTA DE TSUNAMI?
El reporte del USGS no indica una alerta de tsunami asociada al terremoto de magnitud 6,9.
La posibilidad de generar un tsunami no depende únicamente de la magnitud de un terremoto. También influyen factores como la profundidad, el tipo de falla y, especialmente, si el movimiento provoca un desplazamiento importante del fondo marino.
En este caso, el USGS asignó al terremoto de 6,9 un nivel PAGER Gray (Null) en su sistema de evaluación rápida de posibles impactos.
LA ACTIVIDAD DE LA DORSAL MESOATLÁNTICA
La dorsal mesoatlántica forma parte de un enorme sistema de cadenas montañosas submarinas y se encuentra en una zona donde las placas tectónicas se separan lentamente.
Ese movimiento constante de las placas genera actividad sísmica y explica que esta región registre terremotos con relativa frecuencia.
Por ahora, el terremoto de magnitud 6,9 se mantiene como un evento sísmico ocurrido en una zona oceánica remota, sin que el reporte oficial consultado indique un impacto significativo sobre poblaciones.